En el arranque de la retrospectiva de FiSahara 2013 que iniciamos ayer, destacábamos el giro hacia los Derechos Humanos (DDHH) que tuvo esta X edición del festival y que se convertiría a partir de entonces en su columna vertebral. «Los derechos humanos triunfan como inspiración en el FiSahara», titulaba su crónica desde Dajla el periodisra Fernando Íñiguez para El País: «Las revueltas árabes, el papel de la mujer en ese mundo y, sobre todo, los derechos humanos en todo el mundo es el enfoque de partida de este FiSahara aniversario», escríbía el reportero.

Ana Wagener durante una de las proyecciones del festival (Josephine Douet)

Aquel giro se percibió no sólo en la cartelera, como referimos en el post anterior, sino en la lista de invitadxs que acudieron a la que se convertiría en una cita ineludible de la defensa de los Derechos Humanos, de ese afán por reclamar justicia, por generar cambios sociales a través del cine, un objetivo que ya demostraba el pueblo saharaui con las primeras obras producidas en su escuela de cine.

Por primera vez en una década, el festival reunía a activistas por los DDHH de países en los que su defensa es una lucha diaria, como Egipto o Siria, o en los que lo había sido, como Sudáfrica. FiSahara 2013 contó con la participación del director israelí Guy Davidi, codirector de la película Cinco cámaras rotas, la cinta nominada a los Oscar y los Emmy en la que ofrece la injusticia sufrida por un pueblo hermano, el palestino, en la Franja de Gaza a través de los ojos del otro codirector, el palestino Emad Burnat.

Un israelí y un palestino unidos por los DDHH, sin duda, un buen símbolo para esta nueva vertiente del festival. Davidi aseguraba que «para temas no mediatizados como la ocupación del Sáhara Occidental, lo importante es crear una fuerte conciencia en el mundo y en las dos sociedades (marroquí y saharaui). Esa conciencia allanará el camino para poner fin a esta ocupación y reconstruir las relaciones».

El atleta saharaui Salah Amaidan reunido con los medios internacionales (Josephine Douet)

Junto a cineastas de esa talla, se sumaron activistas llegadxs de todo el mundo, como Wim Brower, representante de Amnistía Internacional y de Movies That Matter (Películas que Importan), que afirmaba que «es necesario recalcar la importancia de este tipo de películas. Crean caminos nuevos, y que se proyecten en un festival así debe animar más a que lxs saharauis sigan haciendo sus películas«. Ese era el objetivo, tanto con las películas de temática saharaui como las que acercaban a conflictos en otros rincones del planeta.

Girls Rising, empoderándo a las niñas (Josephine Douet)

De esta manera, en aquella X edición se proyectaron películas como The runner, una coproducción de Reino Unido, Francia e Irlanda dirigida por Saeed Taji Farouky, que narra la historia de Salah Amaidan, un atleta que vivía en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos y que consiguió ser ganador en campeonatos internacionales. Un día, al recibir la medalla, en lugar de hacerlo bajo la bandera marroquí, lo hizo sacando la saharaui; todo un acto de valentía que continuaba valiéndole el reconocimiento del pueblo saharaui que a cada paso que daba en Dajla durante el festival era rodeado por lxs más pequeñxs.

Otras cintas en cambio, como Girls Rising, del director Richard E. Robbins, nos trajaeron la historia de nueve niñas de diferentes partes del mundo, que luchan más allá de sus circunstancias, superando todo tipo de adversidades para alcanzar sus sueños. Martha Adams, la productora ejecutiva de Girl Rising, viajó hasta Dajla para presentar la cinta y llevar a cabo un taller con motivo del Día Internacional de la Niña, haciendo así a FiSahara partícipe de una campaña global para la educación de las niñas (Foto de encabezamiento, de Josephine Douet).

 

A los ya mencionadxs se sumaron lxs realizadorxs Nadir Bouhmouch (My Makzhen and me), Iara Lee (Suffering grasses), Eztizen Miranda (La semilla de la verdad), Milly Moabi (Mayibuye, Retorno al Sáhara Occidental), Mickey Madoda Dube (SOBUKWE: un gran espíritu), Natalie Halla (Separated), Moulud Yeslem (Aquel día) y Mhamdi Fadel (I Exist). Y junto a estos cineastas, activistas como Eliza Woloson (www.womenhavewings.org), Mohamed Tayeb (perteneciente al colectivo Zaytoungang),  Salma Shamel (colectivo egipcio Mosireen), Sharif Abdel Kouddouss (Periodista Democracy Now! y The Nation) o Estrella Galán (secretaria general CEAR). El mundo del cine español estaría representado las actrices Melani Olivares y Ana Wagener.